
El escribir de noche es un placer inigualable para mi, tiene un encanto placentero… pero es de esos placeres que son irremplazables e inigualables… con los años tuve que ir modificando este habito por mis ocupaciones y me temo que más vale no acostumbrarme a hacerlo de nuevo, ya saben, esto de ser humano tiene sus desgracias. Pues bueno, el hecho es que he vuelto a escribir por las noches y madrugadas, a hacer a la luna mi testigo, mi confidente.
Esta noche de un momento a otro todo dio vueltas… sí, él provoca cambios inesperados en mí… ¿quién?... pues él, mi Dios… Osiris. Es un Dios y se comporta como tal y al mismo tiempo es mortal y me encanta ser parte de su fragilidad y fortaleza.
Solo en ocasiones como esta me pongo a pensar en muchas cosas… en todo y nada… preguntas que están ahí a veces sin mucho sentido y sin importancia… ¿por qué nos conocimos?, ¿para qué?, ¿hasta dónde llegará?, ¿por qué inició?... no, no es fácil amar a un Dios, sí, es muy emocionante… demasiado… es solo que a veces mi fragilidad humana cubre a mi superioridad divina, me confundo y me siento tan tan humana… no me gusta eso, realmente no. Es que a veces no se que pasa… y no, a veces mis reacciones causan otras que no tienen por qué ser, son malinterpretadas…
Y a veces mis acciones se quedan solo para mi, por qué… porque soy un tanto incapaz para decir todo lo que siento, sí, soy una diosa y a veces mi orgullo se impone. No tengo porque… ó no tengo el derecho de. Y a veces me pongo tan celosa como “Era” (ah de verdad que celosa es esa Diosa Griega…)y sí, da coraje sentir eso, cómo alguien puede provocar tanto… es tan fascinante, tan emocionante y tan limitante… a veces da una impotencia de no poder gritar todo lo que uno siente… a veces no porque no se quiera sino porque no se puede. Oigan de verdad que los compadezco apreciables humanos, el nudo en la garganta que se forma por palabras sin expresar duele de verdad… duele mucho.
No quiero ser como Era, no quiero cuestionar cosas sin sentido… no quiero dudar. No quiero desconfiar pero a veces no lo puedo evitar, tantos años, tanta eternidad soñando, vagando en solitario lo hacen a uno cauteloso a más no poder… duele esa inseguridad, pero es que si mi corazón se rompe de nuevo sería capaz de dejar de amar… solo necesito sangre para vivir y eso… cualquier humano me la da.
Me da miedo todo lo que en mi provocas. No había conocido a alguien tan poderoso. Es que tocas tan profundamente en mi interior que creas un caos, un verdadero caos en mi interior… un caos tan enorme que duele… Vaya, un poco de color ha llegado al inframundo… ¡¡Bang!! Lo nuestro fue un Big Bang.
...

No hay comentarios:
Publicar un comentario