
Somos dioses, nos sabemos infinitos y divinos, nos sabemos poderosos y nos sabemos humanos... todo esto es una enorme contradicción. Nos sabemos invencibles e inmortales pero al mismo tiempo fragiles y vulnerables... sabemos todo lo que tenemos y a veces también nos sabemos imposibilitados para gozar de todo. Sí, siempre hay restricciones. Todo poder tiene responsabilidad, toda acción tiene una reacción, todos tenemos algo que aprender y por eso estamos aquí. Sí, hasta nosotros. A los dioses a veces nos sucede que nos sentimos tan agenos a la humanidad misma, no comprendemos, nos separamos, nos alejamos y hasta nos solemos olvidar de ustedes "amigos" mortales. Suele pasar que vemos sus preocupaciones, muy simples pero no en el mal sentido de la palabra, aunque las más de las veces nos alejamos, es como no sentise parte de algo... y es cuando de repente nos ponemos esa capa humana como ahora la tengo yo y la tiene mi Osiris. Lo malo es que creo que se nos paso la anestesia, porque nos sabemos Dioses y nos sentimos muy humanos. Deberían aprovecharnos ... o no, porque ahora los comprendemos bien y los detestamos más, son tan complicados!!
En fin, sí, también a nosotros nos pasa, nos dan esas ganas de escapar y sentirnos libres y nosostos mismos por tan solo una vez, de sentirnos a gusto, relajados, tranquilos. También muchas veces estamos a punto de explitar y necesitamos escapar. El sábado me sentí así, quería estar tranquila y escapar... ¿a dónde? a donde fuera, ¿que cuál es mi refugio?... no es cuál, es quién... y es él, mi Dios... Dios Osiris para todos ustedes, seguro así lo conocen mejor y más vale que así de dirijan a él... sí, él es mi refugio, quería estar en cualquier lado pero solo con él, viendolo a los ojos, acariciando su rostro, besandolo. Sintiendome protegida por sus brazos y sabiendo que protegía yo también a mi Dios.
Por suerte nos encontramos un lugar, perfecto y digno de Dioses como nosotros que aunque traemos nuestro sencillo disfraz humano nos merecemos lo mejor.
Pudimos escapar, por fin pudimos escapar y estar solos, los dos... solo el uno para el otro, al menos por un instante no existía nadie, teníamos tranquilidad, discreción y un lugar digno de los dos para estar y ser solo el uno para el otro, sin nadie más, sin ruidos, sin molestias, sin horarios, sin preocuparnos de alguien más.
Senti sus labios rodar por mi cuerpo, senti sus dientes enterrarse un poco en mi cuello, senti sus manos acariciando religiosamente todo lo que él llama su templo, senti su saliva cubriendome, su baho envolviendome, sus labios unidos a los mios... fuimos uno, solo uno por un momento... fuí suya y él mio, nos elevamos al cielo por un momento, no sentimos de nuevo en nuestro palacio, nos olvidamos de todo durante ese instante. Fue un instante realmente delicioso.
Salimos de ese lugar totalmente renovados, todo tenía más luz, más color, más gracia... estabamos aún más enamorados. Habíamos encontrado un nuevo palacio terrenal, realmente digno de nosotros y que seguro nos esperará hasta la proxima escapada.
Que delicia estar en sus brazos, que delicia sentirme suya, que delicia enterrar mis colmillos, beber su sangre... que delicia todo él... no puedo esperar, quisiera escapar de nuevo y ser de él.
Te amo mi Ventrue...

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